Por: Michelena
A decir de los expertos es imperativo que los países en vías de desarrollo diversifiquen sus actividades económicas con el fin de evitar el impacto negativo de las alteraciones del mercado internacional.
Un ejemplo de lo anterior es lo expresado por Alfredo Calcagno, experto de la UNCTAD en asuntos económicos, y quien durante la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo recomendó a las economías emergentes: “Es necesario aumentar la tasa de inversión, es necesario que ese aumento de la tasa de inversión apoye una diversificación de la producción. Es necesario que permita la generación de empleos productivos, que aumente la productividad. En fin, son cuestiones muy generales que luego hay que adaptar concretamente a la situación de los distintos países”.
Cabe destacar el poderío económico que aún siguen ejerciendo los países desarrollados pues a pesar de tener solo el 15 por ciento de la población del planeta representaron el 71 por ciento del Producto Interno Bruto mundial.
El Grupo de los Siete (G7) reune a los siete principales países industrializados (Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá) y es también llamado el Club de los Ricos. Sus representantes se reunen cada año para analizar los problemas económicos mundiales, con especial interés en aquellos que pudieran afectar a sus economías, como el desempleo, la inestabilidad de los mercados cambiarios y los obstáculos a la liberación del comercio internacional.
Sin lugar a duda, dichas naciones llevan mucha ventaja a las economías emergentes.