Por: W. J. Segovia
Los dilectos lectores de estas líneas no se asombrarán con los resultados de la nueva ecuación geoeconómica del siglo XXI que se despeja matemáticamente desde la primavera de marzo de 2004… cuando se supo que la dupla anglosajona no podía controlar los pletóricos yacimientos de Irak, un año después de su devastadora invasión ilegal: los binomios petróleo-gas y el oro-plata son inversamente proporcionales al desplome del dólar.
Tal ecuación se acentúa conforme prosigue la implosión invisible de la megaburbuja Greenspan que ha puesto en la picota el sistema capitalista global en su peor crisis metafísica.
Más que una vulgar crisis financiera, asistimos a la descerebración del sistema capitalista que se quedó sin conceptos y que muestra a la luz del día su verdadera naturaleza cleptomaniaca que beneficia unilateral y exclusivamente a la parasitaria plutocracia global que controla la banca israelí-anglosajona gracias al paraguas nuclear de Estados Unidos (EU).
No hay comentarios:
Publicar un comentario