
Era de suponer que los factores externos iban a complicar la performance de la economía mexicana durante este año, pero no se esperaba que el principal factor que golpearía a la economía mexicana fuera el alza en los precios internacionales de los alimentos y la energía.
Más bien, la desaceleración en la economía estadounidense era el factor que, se esperaba, más golpearía a México durante este 2008.
Lo cierto es que el pasado viernes, el Banco de México, subió su tasa de interés de referencia en un cuarto de punto al llevarla al 8%, tras reconocer que ha empeorado el panorama inflacionario. Esta fue la segunda alza consecutiva que decide la autoridad monetaria. Además, el Banxico, adelantó que revisará al alza sus proyecciones de inflación, al tiempo que ve como un objetivo de difícil cumplimiento el llegar hacia finales de 2009 a una inflación de 3.0%, tal como lo había pronosticado anteriormente.
El incremento en las tasas de interés por parte del Banxico, no tomó al mercado por sorpresa. Para el analista senior de Ixe, Luis Flores, la expectativa de un nuevo aumento en la tasa de interés doméstica ya estaba descontada por el mercado, pero destacó que lo que sorprende es el hecho que dentro del comunicado menciona la perspectiva de una mayor restricción monetaria.
Como es lógico, el incremento en las tasas de interés ha afectado la generación de crédito para el sector privado, en especial, el de corto plazo. Según la información que se puede obtener de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef) al respecto, en lo que va del año, la tasa que cobran las tarjetas de créditos ha subido 8% en promedio.
Ello sin dudas viene afectando negativamente a la demanda doméstica en México. Así, la política monetaria restrictiva está afectando en mayor medida a la actividad económica que a las presiones inflacionarias.
Y por si la cuestión inflacionaria fuera el único problema, la actividad industrial cayó de manera inesperada un 1,2% durante el mes de mayo. Ello fue producto de la fuerte baja en el sector minero y por la caída en el sector de la construcción. El mercado esperaba un incremento de la actividad del orden del 0,6%. La economía mexicana se viene desacelerando a consecuencia de una menor demanda de sus productos desde Estados Unidos (el mayor socio comercial del país), que ha aminorado su ritmo de expansión.
En los primeros cinco meses de 2008 la actividad industrial en México se expandió sólo un 1,4 %, siendo éste, el desempeño más débil de los últimos cinco años de la economía en los primeros cinco meses de cada año.
Existe preocupación en el sector empresario de México. Pero las principales empresas mexicanas, si bien siguen la evolución de la economía mexicana con cierta preocupación, están concentrando también sus esfuerzos en expandirse hacia otros países, entre los cuales aparece Brasil como uno de los más atractivos.
Según el site “América Economía”, se está produciendo en estos momentos una segunda ola de compras por parte de empresas mexicanas de compañías brasileñas (la primera se había producido en los 90s).
Lo que está ocurriendo lo explica claramente Pedro Hernández, socio líder de Transaction Services de PricewaterhouseCoopers México: “Las compañías que están saliendo, ya son líderes en el mercado mexicano, por lo que es difícil que aquí crezcan a tasas de dos dígitos… Ya no hay mucho para donde moverse”.
El grupo petroquímico Mexichem (BMV:MEXCHEM), es otra de las compañías mexicanas que estuvieron de compras por Brasil y ya cerró dos transacciones en el país, al cerrar un acuerdo el 20 de junio pasado, con Fiberweb PLC para adquirir Bidim Indústria e Comercio Näo-Tecidos. Su subsidiaria Amanco Brasil (adquirida en 2007) compró el 70% de la compañía DVG Indústria e Comercio de Plasticos Limitada.
Otras de las empresas mexicanas de compras por Brasil, el Grupo Bimbo (BMV:BIMBO), llegó a un acuerdo para adquirir el 75% de la panificadora Nutrella Alimentos el pasado mes de mayo Bimbo compra Nutrella . Ya en 2007 había cerrado la compra de la panificadora brasileña Panificio Laura.
Uno puede preguntarse aquí: ¿Por qué le resulta atractivo el mercado brasileño a las compañías mexicanas?
El fuerte crecimiento y solidez que está demostrando la economía de Brasil y las proyecciones que evidencia y que hacen prever que este país confirmará su rol de “locomotora” para el crecimiento de las economías de la región, son otros de los motivos que hacen que las empresas deseen invertir allí.
Las empresas mexicanas encuentran en Brasil un mercado de capitales en crecimiento. La madurez que posee el mercado de valores brasileño, en donde durante el año pasado, se abrieron a la bolsa otras 64 compañías, también juega a favor de Brasil como país atractivo para invertir. A ello se le suma el haber alcanzado el reconocimiento de grado de inversión, lo cual le genera un mayor flujo de capitales que seguramente le aportará mayor liquidez y profundidad.
Es por todo ello y por el mayor vínculo que se está observando entre ambas economías, que Brasil es un mercado atractivo para las empresas mexicanas que siguen buscando oportunidades de compras en el país.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
www.latinforme.com
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