martes, 24 de febrero de 2009

Obama Apuesta Al Sector Bancario y Al Orden Fiscal Para Generar Confianza

porHoracioPozzo/Latinforme


Obama apuesta al sector bancario y al orden fiscal para generar confianza. Buenos Aires, Argentina. 24 de febrero de 2009.


Ayer se vivió una nueva jornada agitada en los Estados Unidos. Y si fue agitada en los mercados estadounidenses, también lo fue en los mercados mundiales. El temor volvió a adueñarse de las operaciones y es así que los mercados continuaron quebrando mínimos. Las perspectivas económicas de los EEUU siguen empeorando. Para The Economist Intelligence Unit (EIU), la economía estadounidense sufrirá una contracción de su producto del orden del 2,5% para el 2009. Sin dudas, éste resulta ser un dato claramente indicativo de la profundidad que ha alcanzado la crisis.


Como no podía ser de otra manera, Wall Street cerró en su nivel más bajo de los últimos 12 años al quebrar el Dow Jones el piso de los 7.200 puntos (con una baja del 3,4%), cerrando en 7.114,78 unidades. El sector bancario estadounidense volvió a ser noticia. Los rumores de estatizaciones estuvieron a la orden del día. Una de las versiones indicaba un posible incremento en la participación estatal en Citi (NYSE:C), que podría alcanzar al 40%. También el Bank of America (NYSE:BAC), fue señalado como posible beneficiario de aportes del Tesoro estadounidense. En este contexto, las acciones del Citi terminaron la jornada con un alza del 9,74%, mientras que las del Bank of America lo hicieron un 3,17% arriba. Pero el gobierno estadounidense ha querido llevar calma a los mercados asegurando que las entidades bancarias se mantienen lo suficientemente sólidas y cuentan con una base de capital suficiente como para no requerir asistencia pública. El Tesoro estadounidense ha querido ir más allá y no solamente confiar en la solidez del sistema bancario de los EE.UU., sino ya pensar en la recuperación de la capacidad del mismo para generar crédito. En este sentido, el gobierno estadounidense confirmó que le dará la liquidez que el sistema bancario necesita para reactivar los mercados de crédito mientras dure la crisis, en una señal de apoyo en medio de un clima de inestabilidad creciente.


En un comunicado conjunto del Departamento del Tesoro, la Reserva Federal (Fed) y otras agencias gubernamentales a cargo de la economía estadounidense se leía: “Un sistema financiero fuerte es necesario para facilitar una recuperación económica sostenible y amplia”. El gobierno estadounidense pretende que los bancos comiencen a prestar, pero las entidades se mantienen aún temerosas no solamente por el estado de sus hojas de balance sino por el adverso contexto económico que implica un alto riesgo. Esta situación seguramente llevará a presiones en aumento para que la rueda crediticia comience a rodar nuevamente.


Desde el gobierno de los EE.UU., se ha hecho todo lo posible para que el contexto sea beneficioso para la restauración del crédito. Si bien el gobierno estadounidense confía en la solidez del sector bancario, en el día de mañana se les realizará una prueba de estrés a las principales entidades del país, para evaluar la vulnerabilidad de las mismas ante un posible agravamiento de la crisis.


Si las entidades bancarias logran pasar exitosamente la prueba de estrés, ello podrá incidir positivamente en la confianza de los mercados. Es que si las entidades bancarias demuestran estar en condiciones de enfrentar un posible agravamiento de la crisis, las mismas podrían comenzar a pensar en dejar atrás la crisis y enfocarse en retornar a su negocio que es generar financiamiento.


Mientras se esperan nuevas señales desde el sector bancario estadounidense, el presidente Barack Obama ha realizado un anuncio que buscó generar confianza acerca de la política económica en el mediano plazo. Obama buscó llevar claridad y confianza a los mercados al anunciar su objetivo de reducir en un 50% el déficit fiscal estadounidense hacia finales de su mandato. El resultado fiscal del ejercicio anterior cerró con un rojo de US$ 1,3 billones.


El déficit fiscal y de cuenta corriente que padece la economía estadounidense está poniendo en riesgo el liderazgo mundial de la misma al debilitar sus fundamentos macroeconómicos. Con la reducción del desahorro del sector público, también se reducirá el déficit de cuenta corriente, en tanto y en cuanto el sector privado mantenga sus niveles de consumo y ahorro.


Obama sabe que tanto la salud del sistema bancario como el ordenamiento de las cuentas fiscales son elementos claves para restituir la confianza en los mercados. Que el sector bancario se muestre con solidez despeja los temores de nuevos episodios de crisis, al tiempo que hace más sustentable la recuperación de la economía. Que el gobierno estadounidense se muestre preocupado por mantener bajo control al déficit fiscal es positivo para la economía estadounidense porque apunta a fortalecer sus fundamentos macroeconómicos despejando posibles episodios de crisis futuras que pueden derivarse de la insostenibilidad de los equilibrios.


Desde que asumió el gobierno de los EE.UU., Barack Obama ha actuado con hechos y señales para intentar rescatar a la economía estadounidense de la recesión. ¿Podrá obtener resultados positivos en el corto plazo?

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